ANTIKARAOKE – Enero 2010

Por fin volvió el Antikaraoke a la Sala Sol en Madrid, y en una noche en la que brilló el repertorio de Queen, aquí está mi aportación con este trallazo rockero que abría su A Day At The Races de 1976:

Beltri llenó el escenario con su clase habitual con el Mr. Brownstone de Guns N’ Roses:

Un tipo de cuyo nombre por desgracia no me acuerdo bordó el Mother de Danzig:

Metal Guay elevó la intensidad del show con el Electric Eye de Judas Priest, un tema hecho a su medida:

Rachel aprovechó para dedicar el Immigrant Song de Led Zeppelin a un bastardo stalker que la insultó por correo:

Eddie Ramone volvió a recordarnos a la banda de N.Y. con The KKK Took My Baby Away:

Y El Inquebrantable McGuinty soltó toda su rabia con el Chop Suey de System Of A Down, teniendo que aguantar a un espontáneo no que no sabe lo que es respetar una actuación ajena:

El 24 de Febrero es el tercer aniversario del AK Madrid, así que allí nos vemos!

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Ronnie James Dio, el duende del metal, el trovador del arcoiris y guardián del cielo y el infierno, se encuentra desde hace semanas luchando con el dragón más peligroso con el que se ha enfrentado.

La noticia sacudió el mundo del heavy como una bomba: Dio había sido ingresado de manera repentina por un cáncer de estómago. Un mensaje de su mujer y manager, Wendy, lo confirmaba, tranquilizando a sus miles de fans en todo el mundo. Lo habían detectado a tiempo. Todo lo que se sabe por ahora es que se encuentra bien con el tratamiento, y él mismo lo ha confirmado, prometiendo estar en forma para los conciertos que Heaven & Hell tienen previstos para el verano.

Esperamos verle pronto en el escenario y, quien sabe, quizás ahora el señor Blackmore se acuerda de que todavía está a tiempo de desenpolvar su Stratocaster y regalarnos uno de las reuniones más apoteósicas posibles.

Desde La Mano Cornuda le enviamos mucho ánimo a este pequeño gran hombre, y esperamos su recuperación disfrutando de este potente Rainbow in the Dark de 1983:

Hoy Elvis cumple 75 años. Desde aquí le mandamos un gran abrazo, sea cual sea el planeta donde lo esté celebrando.

En su honor, este escalofriante If I Can Dream del ‘68 Comeback Special:

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Los responsables del Sonisphere, el festival itinerante europeo nacido el año pasado, parecen haberse propuesto matar de placer a los seguidores metálicos del viejo continente. Además de anunciar la presencia de Iron Maiden y un espectacular cartel en Reino Unido y otros países (del que hablaremos en otro momento), su presentación en Polonia, Suiza o la República Checa hará realidad el sueño de los amantes del Thrash Metal, el subgénero del Heavy Metal que arrasó en los ‘80. Ni más ni menos que Metallica, Slayer, Megadeth y Anthrax, los que son considerados los cuatro grandes del género, compartirán escenario en este festival, que además contará con otras guindas del calibre de Heaven & Hell o Motörhead, ni más ni menos.

Además, por el momento sólo se conoce la fecha española, en Barcelona el 10 de Julio, pero todo apunta a que incluirá al cuarteto de gigantes del Thrash. Está claro que ya tenemos ante nosotros uno de los eventos del año, y habrá que intentar aprovecharlo.

La época dorada del Thrash Metal cubre la década de los ‘80, y tiene su origen principalmente en el área de San Francisco, donde surgieron las princiales bandas del género, como Metallica, Slayer, Megadeth, Testament o Exodus, entre muchas otras. Otros, como Anthrax y Over Kill, proceden de New York y New Jersey, respectivamente. La explosión del género a nivel mundial causó la aparición de otras escenas importantes en países como Alemania, con Kreator, Sodom o Tankard, o Brasil, con Sepultura.

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Las influencias que llevaron al nacimiento del estilo son variadas. Por un lado, Black Sabbath y Judas Priest como precursores del Heavy Metal, y la llamada New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM), y por otro, la agresividad del Hardcore y el Punk, dieron lugar a un estilo crudo y agresivo, con complejos riffs de guitarra, solos adrenalínicos y voces desgarradas. Posteriormente daría lugar a otros subgéneros, como el Death Metal o el Black Metal, que han acabado ganando entidad por sí mismos.

El Thrash Metal gozó de una inmensa popularidad en esos años, en los cuales las cuatro bandas que nos ocupan editaron los que son considerados los cuatro álbumes primordiales del género: Master Of Puppets (1986), Reign In Blood (1986), Rust In Peace (1990) y Among The Living (1987). Precisamente Rust In Peace podría considerarse el último disco de Thrash Metal puro antes de que el género perdiese identidad propia y pasase al underground  con la llegada de los ‘90. Gran parte de culpa, aparte de la aparición del Grunge que arrasó con todo, la tuvo la propia evolución de estas bandas y su adaptación a los nuevos tiempos. Esto es precisamente lo que tienen en común estos cuatro grandes. En mayor o menor medida,  los cuatro han evolucionado su sonido durante estos años, unas veces con más éxito que otras, pero llegarán a este encuentro tras una vuelta a sus orígenes, especialmente necesaria en el caso de Metallica.

Anthrax siempre representaron la cara más desenfadada del Thrash Metal, principalmente por su peculiar imagen clásica de los ‘80, siempre en bermudas por las rodillas. Su etapa de mayor éxito fue la segunda mitad de los ‘80, con Joey Belladonna al frente, y los albumes Spreading the Disease (1985), Among The Living (1987) y State of Euphoria (1988). En Persistence of Time (1990) ya se aprecia una evolución en su sonido que les conduciría al gran cambio que experimentarían a partir de entonces, con la sustitución de Belladonna por John Bush.

Como muestra de su etapa clásica, este Caught in a Mosh en directo, de su gira de 1987:

Década nueva, y nuevo cantante. Los de N.Y. supieron evolucionar como pocos hacia un Metal más adaptado a los tiempos, y el resultado de ello fue el buenísimo Sound of White Noise (1993). Bush hizo un gran trabajo y los siguientes álbumes mantuvieron el nivel, pero sin embargo el éxito masivo se había esfumado. Eran otros tiempos. Los últimos años han sido un poco confusos en la banda, con la forzada reunión con Belladonna para una gira en 2005 y la fallida incorporación de Dan Nelson. Finalmente, parece que están condenados a entenderse con Bush, que en 2009 ha vuelto a formar parte del grupo.

La canción más representativa de la etapa Bush es este Only de 1993:

Hablar de Megadeth es lo mismo que hablar de Dave Mustaine. Tras ser expulsado de Metallica, el rubio guitarrista volcó su ira en su nueva banda logrando un sonido propio, caracterizado por una mayor complejidad instrumental, con contínuos e intrincados solos de guitarra. Tras contínuos cambios de formación, alcanzó la estabilidad junto al virtuoso Marty Friedman, completando la exitosa trilogía Rust In Peace (1990), Countdown to Extintion (1992) y Youthanasia (1994).

Como muestra de esta etapa, este Holy Wars de 1990:

Entonces Mustaine trató de evolucionar, quizás buscando la misma senda del éxito que sus ex-compañeros de Metallica, y podría decirse que se estrelló en el intento. Tras nuevos cambios de formación e incluso un amago de abandono, en el nuevo milenio ha recuperado su sonido original, con álbumes como United Abominations (2007) y el reciente Endgame (2009), al que pertenece este Head Crusher:

Slayer representan el lado más brutal del Thrash Metal, y de los cuatro grandes son los que menos han variado su estilo en todos estos años. Siempre les gustó tratar los temas más oscuros, desde el satanismo en sus primeros tiempos, a la religión, la guerra o los asesinos en serie en la actualidad. En colaboración con Rick Rubin, grabaron el que posiblemente sea el album más brutal de todos los tiempos, Reign In Blood (1986), y los también esenciales South Of Heaven (1988) y Seasons in the Abyss (1990). El primero se abre con el tema Angel of Death, tema que desató una gran polémica en su momento por tratar acerca de Josef Mengele y los sucesos acaecidos en Austchwitz.

Slayer siempre han hecho gala de un directo bestial, y muestra de ello es este Raining Blood/Black Magic de 1991:

A pesar de que nunca variaron en exceso su sonido, sí que han tratado de actualizarlo en los últimos años, reduciendo su variante más Speed/Hardcore. Sin embargo, el retorno de Dave Lombardo en 2006 les ha devuelto a sus raíces, con los dos últimos Christ Illusion (2006) y World Painted Blood (2009). Al primero pertenece este Cult:

Metallica han sido siempre considerados los poseedores del cetro del Thrash Metal, y es evidente que son los que más seguidores tienen en todo el mundo. Completaron una década de los ‘80 perfecta con sus cuatro álbumes esenciales Kill ‘em All (1983), Ride The Lightning (1984), Master Of Puppets (1986) y …And Justice for All (1988). Con el llamado Black Album (1991) alcanzaron el gran estrellato, pero al mismo tiempo iniciando su evolución musical que les alejó del Thrash.

Esta es una prueba del poderío de Metallica en 1989:

Pero tras el Black Album todo se torció. Aparecieron los cortes de pelo, la ropa fashion… y los malos álbumes. Algo nuevo para Metallica. La saga Load-Reload (1996-1997) no contentó a nadie, pero a pesar de ello seguían vendiendo millones de discos. Su status seguía siendo enorme. Así que continuaron con su empeño de echar por tierra su legado: Documentales patéticos, apariciones en la MTV junto a Avril Lavigne, y el peor disco posible, St. Anger (2003), consiguieron alejarles cada vez más de sus fans de toda la vida.

Pero en directo seguían siendo brutales, y sólo necesitaban un disco decente para reconciliarles con su público y con su historia. Y este fue Death Magnetic (2008). Un gran disco y una gran gira, que continúa todavía y seguirá en 2010, encabezando este espectacular festival de gigantes del Thash Metal.

Y como muestra de los Metallica actuales, este Broken, Beat & Scarred grabado en Mexico en 2009:

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Pues sí, apenas comenzado el año ha saltado el notición. Una de las reuniones más esperadas por fin se ha producido. La formación clásica de Soundgarden, la que grabó álbumes tan esenciales como Badmotorfinger, Superunknown y Down on the Upside, se ha juntado nuevamente. Aún no se sabe nada concreto sobre sus intenciones, pero parece claro que este verano saldrán de gira y seguramente participarán en los principales festivales, así que habrá que tratar de no perderselo (y no dejar escapar el tren como hice con Faith No More…)

Pero he de reconocer que a pesar de ser una gran noticia, la he recibido con bastante recelo. Uno no puede evitar pensar que este retorno es la única escapatoria para un Chris Cornell que ya había tocado fondo. Su patético último disco terminó de hundir su carrera, y seguramente no tenía otra forma de arreglar el entuerto. Por eso tengo mis dudas de cómo resultará esta reunión, y si Cornell será capaz de estar a la altura de su legado. Esperemos que la compañía de Kim Thayil, Ben Shepherd y Matt Cameron le lleve por el buen camino.

Por ahora, sólo nos han regalado como aperitivo este vídeo de Get On The Snake, de los tiempos de Louder Than Love:

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Mi reciente viaje a Egipto me recordó inevitablemente esta faraónica obra con la que Iron Maiden ocuparon un lugar de honor entre los dioses del Heavy Metal. Al fin y al cabo, visitar el asombroso templo de Abu Simbel es como encontrarse ante la versión original de la portada del album, una de las más espectaculares de la banda, y de la historia de la música:

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El disco, editado el 3 de Septiembre 1984, supuso su consagración como banda puntera del Heavy Metal en los ‘80, tras los discos The Number of the Beast y Piece of Mind, en los cuales la llegada de Bruce Dickinson había terminado de cuajar el inconfundible sonido Maiden. Es el primer disco en el que no hay cambios de formación en la banda, consolidándose su formación más clásica (Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith, Steve Harris, Nicko McBrain), y su etapa más creativa.

Certificado disco de platino, el album supuso un empujón en la carrera del grupo, llevándoles a su gira más extensa hasta el momento, el World Slavery Tour, que les llevó a dar 191 conciertos en 23 países durante 331 días. Esta gira además será recordada por haber supuesto la primera vez que una banda de Rock tocó en los países del este durante la guerra fría, algo que hoy puede sonar lejano, pero que en su momento fue todo un acontecimiento. También les llevó a participar en el primer y más mítico Rock in Río, compartiendo escenario ni más ni menos que con Queen, AC/DC y Ozzy Osbourne, entre otros.

El álbum, desde su portada y su tema título, y la posterior escenografía del World Slavery Tour, giran en torno a la temática del antiguo egipto, lo que lo rodea de una espectacularidad y misterio muy especiales. El escenario del tour incorporaba todos los detalles necesarios: decoración con jeroglíficos, sarcófagos, y por supuesto, un Eddie momificado que se presentaba más amenazante que nunca:

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Pero cada uno de los ocho temas del album tiene su entidad y su propia temática, así que hablemos un poco de cada uno de ellos:

Aces High (Harris)

Considerado por la inmensa mayoría de los fans de la doncella como el opener por antonomasia, este tema toca una vez más la temática de la guerra desde el punto de vista histórico, algo bastante recurrente en el repertorio Maiden. En concreto, trata sobre la perspectiva de un piloto de caza británico durante la II Guerra Mundial, concretamente en la “Battle of Britain”, la primera batalla aérea librada en dicha guerra, y que tuvo lugar entre el 10 de Julio y el 31 de Octubre de 1940.

Fue editado como segundo Single de Powerslave, y su videoclip nos muestra a la banda en acción, junto con imágenes de la gran guerra:

2 Minutes to Midnight (Smith, Dickinson)

Una vez más se aborda la temática de la guerra, pero esta vez desde el punto de vista político, y particularmente en la amenaza nuclear. El título de refiere al “Reloj del fin del mundo”, escalofriante símbolo de la guerra fría, que representa cuán cerca estaría el planeta de un hipotético holocausto nuclear (el cual estaría representado por la medianoche). Al parecer, este reloj estuvo a 2 minutos de medianoche en Septiembre de 1953, y desde entonces se ha alejado gracias a los avances en desarme nuclear.

Este fue el otro Single extraído del álbum, con su correspondiente videoclip:

Losfer Words (Big ‘Orra) (Harris)

Iron Maiden tuvieron querencia a los temas instrumentales en sus inicios, y este supone el cuarto y último que grabaron hasta el momento. El título simplemente representa, de manera deformada, la ausencia de palabras: “Lost for words”.

A falta de vídeo, aquí está esta interpretación del tema en vivo, grabada en el Hammersmith Odeon londinense:

Flash of the Blade (Dickinson)

Este tema deriva claramente de la afición de Bruce Dickinson por la esgrima, y trata sobre un espadachin que se entrena para poder vengar el asesinato de su familia. A pesar de ser un tema potente y poseer un gran estribillo y una virtuosa sección instrumental, nunca ha sido interpretado en directo por la banda.

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The Duellists (Harris)

Otro tema que trata de las peleas de espadas, en este caso basado en la película del mismo nombre de 1978 dirigida por Ridley Scott, acerca de la rivalidad entre dos oficiales franceses en la época de Napoleón.

El tema tiene una sección instrumental en la que las guitarras de Murray y Smith parecen dibujar el chocar de las espadas, en una brillante representación musical. Sin embargo, tampoco fue interpretado nunca en vivo.

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Back in the Village (Smith, Dickinson)

Este tema puede considerarse el sucesor de The Prisoner (The Number of the Beast), ya que trata sobre la serie televisiva británica The Prisoner. El lugar conocido como The Village es el escenario de dicha serie, y se trata de un lugar real, llamado Portmerion y localizado al norte de Gales.

Todo fan de Maiden reconocerá la secuencia en la que el protagonista exclama “I’m not a number! I’m a free man!”

Powerslave (Dickinson)

Se trata del tema central del disco, alrededor del cual gira toda la imaginería y atmósfera del mismo. Versa sobre un faraón egipcio que, ante la inminencia de su muerte, lamenta los límites de su poder. En el tema se alude a Osiris, dios del mundo de los muertos, y al Ojo de Horus, imagen primordial en la simbología egipcia.

En mi opinión es uno de los grandes temas de Maiden, con unos excepcionales solos, una atmósfera que casa perfectamente con la temática, y por supuesto era uno de los puntos álgidos de cada uno de los conciertos del World Slavery Tour:

Rime of the Ancient Mariner (Harris)

El tema que cierra el disco es también una de las obras cumbre de Iron Maiden. Muestra esencial del estilo compositivo de Steve Harris, marca el record de duración para un tema de la doncella: 13 minutos y medio. Está basado en el poema del mismo nombre del escritor inglés Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), que versa sobre la maldición que cae sobre un marinero tras matar un albatros en alta mar.

Al igual que Powerslave, la interpretación de este tema era uno de los momentos cumbre de los conciertos de la época. Por ello, su recuperación para la gira conmemorativa Somewhere Back in Time (2008-2009) fue uno de los grandes acontecimientos para todos los fans de la banda que no lo pudimos disfrutar en su momento. Un claro ejemplo de ello es esta espectacular interpretación en Chile en 2009, en la que podemos disfrutar además de su poética letra:

(OVER THE RAINBOW – Teatro Joy Eslava, Madrid, 28/10/2009)

Y momentos antes de que Ozzy se manifestara en la noche de brujas madrileña, un arcoiris apareció a pocos metros. Benditas situaciones paranormales.

El 28 de octubre al fin pude acudir a un concierto de Rainbow después de muchos años deseándolo, cuando poco tiempo antes lo daba por imposible (cosas de laúdes, mallas y rubias de busto ceñido). Bueno, técnicamente no eran Rainbow, pero si en esencia, ya que Joe Lynn Turner se ha reunido con otros tres antiguos integrantes de la banda: Bobby Rondinelli (¡que grande!), Greg Smith y Paul Morris (bajista y teclista respectivamente del Stranger In Us All). Pero claro, la reunión es difícil de sacar a flote sin que esté presente el padre de la criatura, y como solución reclutaron a la criatura en sí: su hijo.

Así, con el aforo completo y sonando los primeros acordes en el teclado de Tarot Woman con mano cornuda saludando incluída, comenzó la que iba a ser una noche repleta de los grandes temas de la banda, apareciendo en último lugar sobre el escenario JLT, ejerciendo de frontman, alborotando al público y poniendo toda la carne en el asador muy bien acompañado a las segundas voces por Greg Smith.

Reconozco que tenía curiosidad y a la vez temor por el desempeño a la guitarra de Jürgen Blackmore. Prácticamente un clon paterno sobre el escenario, con el mismo gesto, melena y vestimenta (algo más robusto, eso sí), situado discretamente delante del amplificador, con sobriedad iba clavando nota tras nota, cumpliendo más que correctamente. Se puede objetar que no improvisa en el escenario ni tiene su genialidad (ni él ni nadie), pero hay otra cosa que lo diferencia de su progenitor: ¡Sonreía de vez en cuando! Incluso en ocasiones estrechaba las manos que se le ofrecían desde el público.

Como anécdota, el agarrón de pelo de un chaval de las primeras filas a Joe Lynn Turner, supongo para comprobar si lleva peluca o no (todos nos hemos hecho alguna vez la misma pregunta), lo que me hizo temer que se encabronara y la actuación corriera peligro, pero Joe siguió adelante disfrutando de la noche tanto como nosotros. Por cierto, hay que decir que el pelo aguantó.

Continuando el show, temazo tras temazo, desgranando la discografía completa se llegó al solo de batería de Rondinelli, todo un crack y animal en esto de las baquetas, aunque a él no le hagan falta y se deshaga de ellas para tocar con los puños, haciendo las delicias a todos lo que nos encontrábamos allí y sólo habíamos podido ver ese espectáculo en vídeo. Aún más cuando enlazó su exhibición con Stargazer (¡por fin la disfruté en concierto!), momento en el que el público se puso al rojo vivo, continuando el éxtasis con Long Live Rock’n’Roll con todo el mundo coreando.

Y así llegaron los bises, sonaron los primeros compases en el teclado de esa otra obra maestra que es Gates of Babylon (tremenda), tras la cual se volvieron a retirar para volver a bajar al escenario unos diez segundos después, lo que hizo la situación algo cómica con tantas idas y vueltas, despedidas y saludos, con el cachondeo pertinente de Rondinelli y Morris.

Cerraron la noche con Since You’ve Been Gone y Can’t Happen Here, y en la euforia, el bueno de Joe nos preguntó si queríamos otra (la respuesta fue obvia) y nos regalaron Spotlight Kid, haciendo que todos los que estábamos allí deseáramos que vuelvan de gira pronto, porque a pesar de la gran ausencia de Ritchie Blackmore, podemos disfrutar de sus canciones en directo.

Set List

  1. Tarot Woman
  2. Kill the King
  3. Can’t let you go
  4. All Night Long
  5. Over the Rainbow / Death Alley Driver
  6. Eyes of the World
  7. Ariel
  8. Wolf to the Moon
  9. I Surrender
  10. Man on the Silver Mountain
  11. Jealous Lover
  12. Stargazer
  13. Long Live Rock’n’Roll
  14. Gates of Babylon
  15. SinceYou’ve Been Gone
  16. Can’t Happen Here
  17. Spotlight Kid

El pasado día 25 fue el último Antikaraoke de la década. Para celebrar la ocasión, Lizard King decidió explorar los límites de su voz con una de las canciones más exigentes del repertorio del AK, Immigrant Song de Led Zeppelin:

Y por supuesto, las grandes estrellas del show estuvieron allí, para mantener e incluso superar el inmenso nivel que estamos disfrutando desde hace meses:

Manolito Metal & Rigodón le felicitaron el cumpleaños a una amiga dedicándole Pride de U2:

El Inquebrantable McGinty lo dió todo con Welcome To The Jungle de los Guns, e incluso le enseñó una nueva intro a Axl por si vuelve a salir de gira:

Laura L. arrasó con un B.Y.O.B. de System of a Down que volvió loco al público como pocas veces he visto:

Y Rachel Arieff rockeó duro con un Whole Lotta Rosie electrizante:

Podéis ver el resto de vídeos aquí, cortesía de Sergio Jungle.

Nos vemos en el próximo AK-Madrid, el 27 de Enero!

RAMMSTEIN – Palacio de los Deportes, Madrid, 10/11/2009

Recuerdo perfectamente mi primer concierto de Rammstein. Era el verano de 2002, y a falta de más compañía me escapé solo al festival de Vilar de Mouros en Portugal para presenciar la que entonces era la gira de presentación del titánico Mutter. Y desde luego que mereció la pena el esfuerzo. Me había enganchado al grupo gracias a la banda sonora de Lost Highway, y les había seguido desde entonces. Tenía alguna idea de lo que hacían en directo, y de su aficion por el fuego, pero en absoluto estaba preparado para el espectáculo que allí presencié. Desde el tétrico inicio con Mein Herz Brennt hasta la despedida con el Stripped de Depeche Mode, los alemanes nos volaron la cabeza a las 30.000 personas que abarrotábamos aquella campiña portuguesa. Su implacable apisonadora sónica y el increíble espectáculo pirotécnico bien valieron el viaje.

Ya han pasado varios años, varios discos, y la sorpresa ya no está ahí. Gracias al DVD Volkerball he podido repetir en alta definición las sensaciones de aquella noche, y conozco mucho mejor a estos seis energúmenos. Pero cuando se pusieron a la venta las entradas para esta gira, no dudé ni un momento. Y de nuevo no defraudaron. En un mundo donde las bandas cada vez son más raquíticas, y sólo las grandes leyendas que quedan en activo (Maiden, AC/DC…) son capaces de reventar un estadio y dar un espectáculo decente, Rammstein han tomado el testigo del Arena Rock, y lo han moldeado a su manera.

El inicio del concierto ya lo dice todo: coincidiendo el inicio de la gira con el 20 aniversario de la caída del muro de Berlín, Richard Z. Kruspe y Paul Landers se abrieron paso a golpe de pico a través de un muro que cubría todo el escenario, y para no ser menos Till Lindemann lo hizo a base de soldador. Tras la efectista puesta en escena, atacaron con Rammlied, del nuevo disco, enlazada con B******* y Waidmanns Heil. Tocaron prácticamente todo el disco menos dos canciones, pero supieron combinarlo bien con sus clásicos, lo que resultó en un setlist equilibrado. Pronto terminaron de caldear el ambiente con las aclamadas Keine Lust y Feuer Frei!, en las que aparecieron las primeras llamaradas.

A partir de ahí no pararon de sucederse los distintos números, como la espectacular inmolacion de “Flake” Lorenz en Ich Tu Dir Weh o el surtidor de gasolina de Benzin. Y qué decir del show en Pussy, con ese cañon fálico disparando espuma sobre las primeras filas. No hay lugar para el tedio en el universo Rammstein.

Pero esto qudaría en nada si no estuviese acompañado de buena música. Y de esto estos tipos también van sobrados. Temazos como Links 2 3 4 (impagable ver un pabellon entero aclamando a la izquierda, muchos de ellos ni lo sabrían…), Du Hast, Sonne o Engel terminaron de darles un triunfo que prácticamente ya se traían de casa. Solo la justa duración (poco más de hora y media) podría objetarse, pero en un concierto de tal intensidad casi se entiende.

Al final, una curiosa despedida por parte del rudo Lindemann (“Muchas gracias, muy amables, buenas noches”, en perfecto y educado castellano), y un gran concierto más para el recuerdo.

Como prueba, aquí quedan algunos vídeos:

Intro + Rammlied:

Feuer Frei!:

Ich Tu Dir Weh:

Benzin:

Du Hast:

Seemann:

Setlist
1. Rammlied
2. B********
3. Waidmanns Heil
4. Keine Lust
5. Weisses Fleisch
6. Feuer Frei!
7. Wiener Blut
8. Frühling in Paris
9. Ich Tu Dir Weh
10. Liebe Ist Für Alle Da
11. Benzin
12. Links 2 3 4
13. Du Hast
14. Pussy

15. Sonne
16. Haifisch
17. Ich Will

18. Seemann
19. Engel

El Antikaraoke ya es un espectáculo de relevancia mundial, a la altura del Monsters of Rock o el Reading Festival. Y eso Sharon Osbourne lo sabe, así que no ha dudado en traernos a Ozzy al AK Halloween 2009, y el príncipe de las tinieblas nos ha dejado este Crazy Train:

Como véis al final, el pobre no sabía muy bien donde estaba… la edad, los excesos… ;-)

Y desde otro punto de vista, cortesía de Rigodón:

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