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Led Zeppelin siempre se han caracterizado por su lirismo épico y fantástico, y una de sus influencias más claras es la obra de J.R.R. Tolkien, el admirado creador de la famosa trilogía El Señor de los Anillos. Al parecer tanto Page como Plant han sido siempre grandes admiradores de la obra de Tolkien, e incluso se dice que el rubio cantante tenía un perro al que llamaba Strider (cuyo significado es montaraz, el nombre con el que se da a conocer a Aragorn en La Comunidad del Anillo.

Existen múltiples referencias a la obra de Tolkien en el repertorio Zeppelin. Quizás la más evidente es la de Ramble On, donde se menciona explícitamente a Mordor y Gollum:

T’was in the darkest depths of Mordor
I met a girl so fair,
But Gollum, the evil one
Crept up and slipped away with her

También en Misty Mountain Hop se adivinan referencias a la precuela El Hobbit, por la alusión a las montañas nevadas:

So I’m packing my bags for the Misty Mountains
Where the spirits go now,
Over the hills where the spirits fly
I really don’t know.

Y algunos encuentran también alguna referencia oculta en la archiconocida Stairway To Heaven:

There’s a feeling I get,
When I look to the West,
And my spirit is crying for leaving.
In my thoughts I have seen,
Rings of smoke through the trees,
And the voices of those who stand looking

Pero donde la relación entre Zeppelin y Tolkien alcanza su máximo esplendor es en la bellísima The Battle of Evermore, basada en la Batalla de los Campos de Pelennor, desenlace de la tercera parte de la trilogía, El Retorno del Rey. El texto narra los eventos desde el momento en que Aragorn toma el Camino de los Muertos hasta que las huestes de Sauron son derrotadas al fin:

Queen of Light took her bow
And then she turned to go,
The Prince of Peace embraced the gloom
And walked the night alone.

Oh, dance in the dark of night,
Sing to the morn-ing light.
The dark Lord rides in force tonight
And time will tell us all.

Oh, throw down your plow and hoe,
Rest not to lock your homes.
Side by side we wait the might
Of the darkest of them all.

I hear the horses’ thunder
Down in the valley below,
I’m waiting for the angels of Avalon,
Waiting for the eastern glow.

The apples of the valley hold
The seeds of happiness,
The ground is rich from tender care,
Repay, do not forget, no, no.
Oh, dance in the dark of night,
Sing to the morning light.

The apples turn to brown and black,
The tyrant’s face is red.

Oh the war is common cry,
Pick up you swords and fly.
The sky is filled with good and bad
That mortals never know.

Oh, well, the night is long
The beads of time pass slow,
Tired eyes on the sunrise,
Waiting for the eastern glow.

The pain of war cannot exceed
The woe of aftermath,
The drums will shake the castle wall,
The ringwraiths ride in black,
Ride on.

Sing as you raise your bow,
Shoot straighter than before.
No comfort has the fire at night
That lights the face so cold.

Oh dance in the dark of night,
Sing to the mornin’ light.
The magic runes are writ in gold
To bring the balance back.
Bring it back.

At last the sun is shining,
The clouds of blue roll by,
With flames from the dragon of darkness
The sunlight blinds his eyes.

En el mismo instante en que se confirmó el viaje a Noruega este verano, recordé este libro que ya hacía tiempo que me apetecía leer. Aparte de por sus espectaculares paisajes, Noruega también es conocida por haber sido cuna del nacimiento de una de las escenas más extremas del Metal, tanto dentro como fuera de los escenarios. La ola de violencia que se desató a principios de los ’90 por tierras nórdicas traspasó todos los límites de lo meramente musical o cultural, y rodeó al género del Black Metal de un halo de morbo y misterio sin precedentes en un género musical. Así que qué mejor manera para sumergirse en las frías y misteriosas montañas de escandinavia que este relato de los hechos que estremecieron a Noruega la pasada década.

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Es curioso pensar cómo en una sociedad supuestamente tan acomodada y avanzada como la noruega puede brotar un germen de violencia y odio como el que aquí se relata. La mezcla de la tradición nórdica con la música más extrema y el coqueteo con el satanismo dieron lugar a un movimiento que realmente se tomó en serio aquello que bandas como Venom o Slayer habían utilizado como mero reclamo para hacer más atractiva su propuesta dentro de la escena del Heavy Metal. Como ya se comentó en la presentación de este blog, a lo largo de toda la historia del Rock el diablo siempre ha estado presente, desde la leyenda de Robert Johnson a los cuernos de Angus, pasando por el supuesto satanismo de Iron Maiden por citar al número de la bestia en su disco más famoso. Todas estas referencias, potenciadas en precursores como Bathory o Celtic Frost, influenciaron profundamente a las primeras bandas surgidas en Noruega, hasta el punto de hacerles tomarse en serio el mensaje y convertirlo en un modo de vida… y de muerte.

La banda considerada como indudable precursora del género es Mayhem, y más concretamente su fundador y a la postre líder y martir de la escena, Oystein Aarseth, más conocido como Euronymus. Influenciados por las bandas más extremas de los ’80 (Los citados Venom, Slayer, Bathory...), crearon un sonido brutal en su obra De Mysteriis Dom Sathanas (1994), considerada como la obra cumbre del Black Metal. Podría decirse que ellos crearon el género como se conoce hoy en día, e introdujeron conceptos estéticos como el Corpsepaint, tan característico en los grupos surgidos a partir de entonces.

Euronymus lideraba la escena desde su tienda de discos de Oslo Helvete y su sello Deathlike Silence, lo cual a la larga le llevaría a la rivalidad con Varg Vikernes, líder de Burzum, que acabaría con un fatal desenlace. Pero antes, el primer acontecimiento violento lo protagonizó Dead, el cantante de Mayhem, oscuro personaje aficionado a automutilarse en el escenario, y que terminó por volarse la cabeza con una escopeta en el piso que compartían él y Euronymus. Éste fue el que encontró el cadáver, y su reacción no pudo ser más peculiar: Recogió parte de los sesos para probar qué tal sabían, luego se hizo con trocitos del cráneo para hacerse un collar, y finalmente tomó una foto de la escena, que fue portada del siguiente disco de Mayhem.

No tardaría Euronymus de ser víctima del monstruo que él mismo había creado, y su disputa con Vikernes acabaría con éste apuñalándolo en la cabeza. Vikernes fue arrestado y condenado a 21 años de prisión. Le leyenda negra del Black Metal había comenzado, y un género hasta el momento totalmente underground se hacía mundialmente conocido.

Supuestamente, las diferencias entre Aarseth y Vikernes tenían su origen en una disputa por el liderazgo de la escena y por unos royalties que Vikernes le reclamaba por los discos de Burzum editados por Deathlike Silence. Pero al parecer los dos líderes también eran diferentes en otra cosa: Euronymus se encontraba más cerva de los ideales comunistas, mientras que Vikernes demostró con creces a posteriori su profunda militancia con los ideales Nacional-socialistas, una tendencia seguida por muchas otras bandas del género.

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Pero Varg Vikernes no solo fue procesado por el asesinato de Euronymus. Antes, ya había tenido tiempo de iniciar la ola de quema de iglesias cristianas que asoló Noruega a mediados de los ’90. Cientos de iglesias fueron pasto de las llamas, primero a manos de Vikernes, y luego por todos los que le siguieron, aprovechandose de la típica construcción en madera de éstas. La primera fue la iglesia de Fantoft, localizada cerca de Bergen, y que pude visitar este verano, ya que está reconstruida. Todavía se aprecian signos del fuego en algunas vigas principales.

El libro relata otros acontecimientos violentos relacionados con gente de la escena, y analiza a través de entrevistas, etc la peculiar mezcla de satanismo, tradición nórdica e ideales fascistas que convirtió a estos jóvenes noruegos aficionados al heavy metal en verdaderas bestias. Una lectura interesante a la vez que escalofriante, tal como la sensación que tuve llegando a Bergen en plena noche con la atronadora sinfonía maléfica de Dimmu Borgir retumbando en mis auriculares.