música


El pasado 3 de Junio, la municipalidad de Viña del Mar, Chile, reconoció a Tom Araya, nacido en la ciudad, por su trayectoria en la música internacional, al frente de Slayer. Tomás Enrique Araya Díaz (n. Viña del Mar, 6 de junio de 1961) dejó Chile a la edad de 5 años para trasladarse con sus padres a California, donde terminó conviertiendose en uno de los iconos del género del Thrash Metal.

En este vídeo se puede ver a un Araya un poco descolocado, recibiendo el escudo de armas de la ciudad. Curioso documento:

El año pasado, coincidiendo con la participación de Chile en el mundial de Sudáfrica, Araya lució la camiseta de la selección en la gira Big Four, junto a Metallica, Megadeth y Anthrax. Para la posteridad quedará ese “Viva Chile Mierda!” que gritó en medio de Chemical Warfare, en el concierto de Sofia, Bulgaria, emitido en cines en todo el mundo, y editado en DVD:

Anuncios

No hace falta que presente aquí a alguien como Steve Van Zandt. Escudero de Springsteen, productor de grandes discos de Rock’nRoll, presentador de radio, actor de serie de culto… Demasiado talento en un solo hombre. Pero también era un amigo y hermano de Clarence Clemons, como el resto de la E Street Band. Una banda que desde siempre transpiró ese espíritu de clan, de pandilla que unida era simplemente invencible.

Ayer me pusieron los pelos de punta las palabras de Steve hacia su amigo recientemente desaparecido, así como a Danny Federici, el primero en abandonarles prematuramente:

El rock ha perdido a un artista irreemplazable. La E Street Band ha perdido un segundo miembro. Personalmente he perdido un amigo de toda la vida y un hermano. Los historiadores del rock discutirán largo y tendido las profundas implicaciones raciales y el efecto de una banda blanca de rock en los primeros 70 con un hombre negro de presencia fuerte e inconfundible, y peligrosamente fuera de modas.

El Glam había empezado, pero Springsteen decidió mantener un pie firme en el pasado mientras miraba hacia adelante. Suicidio comercial para cualquiera con menos talento que él. Los miembros de un grupo tienen un vínculo especial, pues una gran banda es mucho más que algunas personas que trabajan juntas, es como una unidad del ejército altamente especializado, o un equipo deportivo ganador, una combinación única de elementos que se convierten en más fuertes juntos que separados.

Vamos a seguir haciendo música y tocando. Seamos realistas, eso es todo lo que realmente sabemos hacer. Pero será muy diferente sin él. Así como ha sido diferente sin Danny (Federici), nuestro primer camarada perdido. La calidad de nuestra vida se reduce cada vez que perdemos un gran artista. Es un mundo diferente sin Sam Cooke, Otis Redding, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Curtis Mayfield, Brian Jones y el resto. Pero como los anteriores, Clarence nos deja su obra, que seguirá inspirándonos y motivándonos, y a las futuras generaciones. El rock and roll es nuestra religión, y vamos a seguir perdiendo discípulos a medida que avanzamos, pero levantamos la bandera caída y seguimos adelante, portando las buenas noticias que nuestros héroes han ayudado a crear, con sus cuerpos perdidos, pero dejando su espíritu y su buen trabajo para la eternidad.

En la E Street Band, nuestro corazón, Clarence y Danny, siempre estarán ahí, a la derecha del escenario. Así que gracias, Clarence. No he tenido la oportunidad de decir adiós. Pero voy a verte de nuevo, pronto. Gracias por la explosión de energía vital y la esperanza que aportabas a este mundo miserable con tus grandes y maravillosos pulmones. Y gracias por compartir un pedazo de ese gran corazón todas las noches con el mundo. Lo necesita. Tú y ese saxofón magnífico, celebrando, confesando, buscando redención y proporcionando salvación a la vez. Hablando sin decir palabra, pero de manera tan elocuente, con ese sonido puro que creabas. El sonido de la vida misma.

Nada que añadir. Quizás únicamente las palabras pronunciadas por el propio Bruce: Clarence doesn’t leave the E Street Band when he dies. He leaves when we die.

Hace algunos años todavía no era fan de Elvis. Apenas conocía de él lo mismo que el gran público. Mis gustos musicales se centraban más en las grandes bandas del momento, descuidando a muchos grandes clásicos, entre ellos al Rey.

Tengo que agradecerle a Ramiro que me abriese los ojos y me ayudase a conocer mejor a este hombre tan increíble. Por introducirme en su música, y también en su faceta más humana, con un grandísimo sentido del humor que mucha gente desconoce.

Todos sabemos cómo se ha maltratado la imagen de Elvis por su empeoramiento físico en sus últimos años. Tampoco han ayudado todas esas hordas de imitadores con mal gusto que explotan únicamente su faceta más decadente y no la artística. Toda una falta de respeto para el que en su momento fue el más grande.

El vídeo que podéis ver a continuación debería servir para que más de uno se dé cuenta de la grandeza de este ser humano. Su voz y su pasión no le abandonaron nunca, ni siquiera en sus horas más bajas. Se trata de una desgarrada interpretación del “Unchained Melody” de los Righteous Brothers, en su último concierto. Moriría apenas seis semanas después.

El que no se le ponga la piel de gallina, será que tiene menos sensibilidad que un trozo de piedra pómez.

Durante los últimos años de su vida, y ayudado por el productor estrella Rick Rubin, Johnny Cash nos regaló una saga de álbumes sublimes en los que se mezclan canciones de cosecha propia con variadas versiones de artistas actuales, a las que impregna totalmente de su estilo, haciéndolas suyas, y llevándolas a otra dimensión.

Así, hemos tenido ocasión de escuchar sus adaptaciones de temas de bandas tan dispares como U2, Soundgarden o Depeche Mode. Pero sobre todas ellas destaca esta desgarradora interpretación del “Hurt” de Nine Inch Nails. Pocas veces un artista ha podido hacer tan propia una versión de un tema ajeno, hasta incluso hacer palidecer al original. En cualquier caso, Trent Reznor debe sentirse orgulloso…

El Video-Clip culmina el dramatismo de una interpretación que sólo está al alcance de un grande como Cash. D.E.P.