Todo el mundo lo sabe. El Rock es la música del diablo. Desde que los primeros Rock&Rollers escandalizaran América en los 50’s hasta las últimas bandas extremas de Black Metal, el Rock siempre ha servido para alimentar las ansias de rebeldía y emociones fuertes de millones de jóvenes (y adultos que se resisten a serlo), ofreciendo entretenimiento y espectáculo a raudales, como ninguna otra expresión musical ha conseguido.

El Rock siempre ha estado rodeado de controversia, más alimentada precisamente por los sectores más conservadores y religiosos de nuestra sociedad, que en su afán de protegernos de sus poderes malignos han visto la huella de Lucifer detrás de cada nota, de cada verso. Un buen ejemplo de ello, son los mensajes invertidos que supuestamente algunas bandas como Led Zeppelin o los Beatles ocultaron en algunas de sus canciones. Personajes como Jagger & Richards o Jimmy Page han sido considerados siervos de Belcebú, llegando incluso a insinuarse que las prácticas ocultistas de ZoSo pudieron tener algo que ver en la desgraciada muerte de su batería John Bonham. Grupos como Black Sabbath o Iron Maiden han sido etiquetados de satánicos por el mero hecho de dar rienda suelta a la fantasía o introducir en sus álbumes referencias a lo oculto, lo cual, por otra parte, atrae inevitablemente a nuevos fans, porque es atractivo y porque al fin y al cabo es lo más ajustado al tipo de música (si Ozzy se hubiese dedicado desde un principio a cantarnos sobre lo bonito que es formar una familia feliz y asistir a misa todos los domingos, seguramente no estaría ahora donde está).

Venom

Este evidente atractivo hizo que a principios de los ’80 surgiesen nuevas bandas más extremas musicalmente hablando, y con referencias diabólicas mucho más explícitas e incluso forzadas, como Venom (“In league with Satan” , “Welcome to hell”…) o Slayer (“Hell awaits”, “The Antichrist”…), y finalmente a la mucho más oscura escena del Black Metal escandinavo.

Los dobles sentidos y la simbología han alimentado muchas leyendas alrededor del Rock, como las que aseguran que las iniciales de AC/DC provienen de “After Christ the Devil Comes” o “Anti Christ / Devil’s Children”, o que KISS significa en realidad “Kids In Satan Service”… Estos últimos también son citados en este interesante listado de símbolos satánicos, que nos descubre que el saludo surfero de Ronaldinho es en realidad un saludo secreto de satanicos y brujos…

Esto nos lleva al tema que nos ocupa en este post de inauguración, que no es otro que La Mano Cornuda, que además de un disco de los grandes Supersuckers, es una de las señas inconfundibles de identidad del Rock. Todo aquel que se considere a sí mismo amante del Rock debe haber levantado alguna vez con fuerza sus dedos índice y meñique imitando los cuernos del diablo… y ¡qué sería de un concierto sin ese mar de cuernos que sirven de conexión entre público y artista! Que se lo digan si no a Ronnie James Dio, uno de los grandes promotores de nuestra mano amiga.

Dio

El humilde objetivo de este Blog no es otro que el de hacer que se mantenga siempre alzada la mano cornuda, a base de buen Rock en sus distintas variantes. Se comentarán noticias, discos, conciertos, y se hurgará en los infinitos momentos interesantes que la historia del Rock nos proporciona. Todo el que quiera está invitado a aportar datos u opiniones, y sobre todo a disfrutar de los grandes artistas que pasarán por estas páginas.

¡BIENVENIDOS A LA MANO CORNUDA!

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