conciertos


RAMONES, 13/03/1993. Coliseum, A Coruña

Desde luego, esta es una de las entradas que guardo con más orgullo. Tres años antes de su ruptura, el cuarteto de Queens se pasó por Coruña en la gira de Mondo Bizarro, y tras la edición de Loco Live, por lo que el repertorio fue muy similar, con los clásicos 1,2,3,4! entre canción y canción, sin dar el más mínimo respiro. La formación por aquel entonces era la de Joey, Johnny, Marky y C.J.

BRUCE SPRINGSTEEN, 09/05/1993. Monte do Gozo, Santiago de Compostela

1993 era año Xacobeo, y la maquinaria turístico-propagandistica de la Xunta ya había comenzado, lo cual supuso muchas actuaciones de gran nivel por tierras galaicas en este y los siguientes años santos. El primero de ellos, el Boss, sin la E. Street Band, en su gira de los álbumes Human Touch y Lucky Town. Recuerdo que estábamos prácticamente en primera fila, y como Bruce nos tiene acostumbrados, el concierto alcanzó las 3 horas, con una intensidad apoteósica.

He localizado algún vídeo de aquella actuación, además casualmente está tomado desde muy cerca de donde estábamos:

CONCIERTO DE LOS MIL AÑOS, 08/07/1993. Estadio de Riazor, A Coruña

El Xacobeo seguía generando grandes eventos, en este caso un macro-festival en el estadio de Riazor, que nos permitió el lujo de ver a grandes leyendas del Rock. En esta primera jornada, nada menos que Chris Isaak, George Benson (sustituyendo a Gary Moore, lástima…), Neil Young y Sting.

Chris Isaak venía de editar San Francisco Days, y disfrutaba de una gran popularidad sobre todo por el tema Wicked Game, que aparecía en Corazón Salvaje de David Lynch. Ofreció, a plena tarde, un conciertazo ante un Riazor lleno y fue, para mí, uno de los grandes triunfadores del festival. Por cierto, llevaba su traje de espejos, como en este vídeo:

Hoy en día pienso en la suerte que tuve de poder ver a Neil Young en 1993, a pesar de que en su momento no era del todo consciente, ya que todavía no conocía apenas su música. Recuerdo un concierto atronador, al más puro estilo del Neil eléctrico, desgarrando su guitarra. El concierto pertenecía a la gira de Neil con Booker T And The MG’s, es decir, una banda que incluía, entre otros, a Steve Cropper a la guitarra. Además de sus clásicos, interpretó un bis con All Along the Watchtower de Bob Dylan, al que veríamos al día siguiente.

CONCIERTO DE LOS MIL AÑOS, 09/07/1993. Estadio de Riazor, A Coruña

La jornada del viernes del festival no era menos potente, con The Kinks, Bob Dylan, Robert Plant y John Mayall. Recuerdo que nos quedamos un poco descontentos con el orden de las actuaciones, ya que tras tener delante al mismísimo Robert Plant, el cierre con John Mayall no nos entusiasmó tanto (con todos los respetos), de hecho fue algo bastante generalizado, y se notó en la espantada de público.

Pero si alguien se robó el show, sobre todo teniendo en cuenta que tocaron por la tarde a pleno sol, fueron The Kinks, que pusieron de pie a todo el estadio, con hits como Lola, All Day and All of the Night y You Really Got Me.

Bob Dylan llegó, tocó y se fue, sin decir ni hola ni adiós. Algo muy comentado y polémico entre la gente. Eso sí, para un chaval de 17 años fue una gran sensación de tener a pocos metros a semejante leyenda.

Pero hablando de leyendas, tener a Robert Plant frente a tí, tocando varios clásicos de Led Zeppelin, es algo que uno se lleva a la tumba. El bis con Whole Lotta Love, sencillamente impresionante. Normal que para nosotros, ese fuese el punto y final del festival.

SINIESTRO TOTAL, 10/11/1993. Pabellón das Travesas, Vigo.

Concierto de Siniestro Total dentro de las fiestas de San Teleco de Vigo. Guardo un gran recuerdo de él, pero no muy preciso después de haber estado de fiesta todo el día. Y la entrada del concierto ni más ni menos que incluía también la entrada y segunda copa en dos discotecas! Que tiempos!

DIRE STRAITS, 13/05/1992. Estadio Vicente Calderón, Madrid

En Mayo de 1992 surgió la oportunidad de viajar a Madrid con un grupo de amigos a ver a Dire Straits en su gira de On Every Street. En ese momento desde luego habría preferido hacer ese esfuerzo por Iron Maiden o Metallica (de hecho aproveché ese viaje para hacerme con los vinilos de Fear of the Dark y Ride the Lightning), pero la ocasión la pintan calva, y en ese momento había comenzado a apreciar la guitarra de Mark Knopfler.

Fue toda una experiencia estar por primera vez en un macro-concierto de esas características, con un Calderón lleno hasta la bandera. Además estábamos bastante cerca del escenario, y recuerdo que las horas de espera fueron interminables con el calor y las avalanchas. Finalmente resultó un gran concierto, del que existen algunas imágenes en la red:

ROSENDO, BURNING, 03/10/1992. Coliseum, A Coruña

Doble Cartel en el Coliseum con dos de los referentes del Rock español. Rosendo presentaba su disco La Tortuga, y Burning venían de publicar su album En Directo, un grandes éxitos en vivo plagado de colaboraciones, como la del propio Rosendo:

Haciendo honor al alma de coleccionista (o Síndrome de Diógenes que dirían otros) que tengo, siempre he procurado guardar las entradas de la mayoría de los conciertos a los que he ido, así que se me ha ocurrido recopilarlas en una serie de posts de inicio de año, para recordar toda la música en vivo que he podido disfrutar.

Los primeros años, las posibilidades tanto económicas como geográficas eran escasas, así que había que conformarse con lo que se ponía a tiro. Aún así hubo muy buenas ocasiones de ver a muchos de los grandes. Con el paso del tiempo estas posibilidades se vieron incrementadas, y sobre todo el traslado a Madrid hizo que incluso muchas veces uno no pueda ir a todo lo que uno quisiera.

Así que empecemos este viaje por el Rock en directo, año por año.

HEROES DEL SILENCIO, 02/08/1991. Coliseum A Coruña

En el año 1991, aparte de algún otro evento olvidable al que pude asistir en el Coliseum coruñés, mi primer gran concierto fue el de Héroes del Silencio. El Coliseum lleno para recibir a unos Héroes en plena explosión, en su gira Senda con la que recorrieron primero España y luego Europa. Recuerdo que en ese momento mi pasión por Héroes llegaba al punto de comprarme una cinta del pelo con el logo del grupo, como la que llevaba Enrique Bunbury. Al fin y al cabo por aquel entonces, mi melena era bastante parecida a la suya… qué tiempos!

A falta de algún documento de aquel concierto, este vídeo sirve de ejemplo de lo que era el grupo maño en 1991:

http://madridestefindeq.files.wordpress.com/2011/07/v2_239xy_thumb_sonisphere_getafe_2011_1.jpg

Con un poco de retraso escribo mi crónica personal de la segunda edición del Sonisphere en Getafe 2011. La verdad es que después del evento, uno no puede evitar tener sentimientos encontrados. En condiciones normales, estaría encantado con que este festival se estableciese y lo tuviésemos de nuevo el próximo año. No en vano, en los dos años que lleva hemos podido ver a un montón de grandes bandas. Pero al mismo tiempo, las circunstancias de la organización, particularmente con la ubicación, el problema insoportable e inhumano del polvo, las colas en las barras, las prometidas zonas de refresco que eran de risa, le dejan a uno una sensación de tomadura de pelo.

Por otro lado, este año la confección del cartel fue un poco errática, sobre todo para mi gusto en la combinación de bandas y horarios. Es evidente que la baza de esta edición era Iron Maiden, y a partir de ahí, el resto. Esto hizo que el cartel del viernes quedase un poco flojo, comparado con el año pasado, que nos dejó dos días potentísimos. Como digo, los horarios del viernes no dejaban muy claro quién era el teórico “cabeza de cartel”. ¿Arch Enemy? ¿Slash? Si nos fiamos por el horario del día siguiente, tendríamos que decir que Sober, lo cual me parece un chiste.

Llegamos al festival durante la actuación de Valient Thorr. La verdad es que estaba claro que actuar bajo un sol de justicia y en un escenario tan grande no era el habitat natural para esta banda de garrulos venusianos. Sin embargo, rockearon duro y animaron a la audiencia, con un Valient Himself que lo dio todo.

Tras esta rápida toma de contacto, dedicamos los conciertos de Gojira y Sober a deambular por las zonas de merchandising, y bajar los muy necesarios primeros litros de cerveza. Los madrileños no me dicen absolutamente nada, así que con escucharlos a lo lejos fue suficiente. Aún así hay que reconocer que convocaron a mucha gente, y de hecho se les concedió el mejor horario del día (el mismo en el que tocó Maiden al día siguiente).

Tras esto empezaba lo serio. Arch Enemy era lo que más me apetecía del viernes. El grupo sueco sonó muy potente, con su combinación de Heavy melódico y la increíble voz gutural de Angela Gossow, un verdadero portento de la naturaleza (en todos los sentidos). Combinaron buenos temas de su último disco Khaos Legions, como Bloodstained Cross, con hits como Ravenous o My Apocalypse.

En un radical cambio de estilo, era el turno de Slash, acompañado de Miles Kennedy y su banda de mercenarios. Desde luego no se puede decir otra cosa, ya que era realmente impresionante ver cómo únicamente había focos para el cantante y el guitarrista, quedando el resto de la banda en constante penumbra. La verdad, ni Axl hace algo así, me pareció un detalle bastante feo por parte de Slash. Aún así sonaron bastante bien, sobre todo por el buen hacer de un Kennedy que sale airoso cuando hay que atacar los temas de Guns n’ Roses. Y sin duda estos fueron los momentos álgidos del show. Con canciones como Nightrain, Civil War, My Michelle, Sweet Child O’Mine, Rocket Queen o Paradise City, el resto, aunque buenos, no van más allá del relleno.

Alguno me llamará loco, pero viendo la situación actual, tengo muy claro que la reunión de los Guns clásicos es cuestión de tiempo. El año que viene es el 25º aniversario del Appetite for Destruction. No digo más…

A The Darkness les tocó lidiar con un horario ya muy tardío, y con la pequeña desbandada tras el concierto de Slash. A nosotros también nos cogió un poco a contrapié, ya que los vimos en la distancia, a medio camino de la barra del bar y de la carpa, donde ya habían empezado a pinchar un clásico tras otro. Aún así, tienen un buen puñado de canciones rockeras, aunque quizás se les podría reprochar las excesivas pausas entre tema y tema, que no ayudaron a calentar el concierto.

Llegó el sábado, y por tanto el día de ver a Iron Maiden, el verdadero motivo para acudir al festival este año. Y qué mejor manera de empezar a vivir la experiencia Maiden que una reunión del club de fans español en el bar Blood Brothers de Madrid. Allí pudimos calentar motores, tomar las primeras cervezas del día, y conocer a gente muy maja del club. Quedamos emplazados para próximas quedadas.

Fue una pena no llegar a tiempo a ver a Mastodon, que fueron castigados con un horario muy tempranero. Llegamos de nuevo al recinto durante la actuación de Apocalyptica. Se trata de un grupo que tiene su gracia, dando caña con sus cellos, y sus versiones de clásico heavy, principalmente de Metallica.

Como predecesores al cabeza de cartel, unos Dream Theater que, a pesar del nivel que nadie les pone en duda, tengo que admitir que me aburrieron muchísimo. No sé si eran las ganas de ver a Maiden, o el sol, o lo pésimo frontman que es James Labrie, pero para mí no lograron conectar. Sonaron perfectos, y desde luego su nuevo bateria Mike Mangini es un portento. Pero quizás no son una banda de festivales.

Se notaba que era el día grande, ya que el recinto estaba a rebosar cuando comenzó a sonar el Doctor Doctor de UFO, señal de que el espectáculo estaba a punto de empezar. La intro de Satellite 15… The Final Frontier dio entrada a la banda, a la que se le ve muy compacta ya a estas alturas de la gira, y sobre todo al mando de un Bruce Dickinson que es un auténtico portento físico y vocal.

El setlist fue el mismo del resto de la gira, y por tanto el mismo que en Chile. De todas maneras lo disfruté enormemente, ya que me parece un setlist realmente bueno. No cabe duda de que se trata de la gira de presentación de The Final Frontier, y los 5 temas escogidos del album dan la talla. Principalmente para mi gusto The Talisman, un tema absolutamente épico, y en el que Dickinson brilla por todo lo alto. Esto, unido a clásicos old school como The Trooper, 2 Minutes To Midnight o The Evil That Men Do, y clásicos de la nueva era como The Wickerman o Dance of Death, completan un gran repertorio. Muchos se quejan de que tocan demasiado material nuevo. Pero amigos, es lo que hay. Hace poco ya hicieron una gira enorme basada exclusivamente en clásicos de los ’80, y no pueden seguir repitiendolo eternamente.

El gran Eddie nos visitó tras la batería de Nicko en Iron Maiden, tras lo cual descargaron tres bises con The Number Of The Beast, Hallowed Be Thy Name y Running Free. Casi dos horas de concierto, y una demostración más de quienes son los jefes.

Recuerdo perfectamente comentarle a Dario que los Maiden se lo habían puesto muy complicado a cualquiera que tuviese que tocar después. Sin embargo Twisted Sister no solo salieron del paso, sino que dieron un pedazo de concierto. Con un Dee Snider entregado, descargaron himnos como We’re Not Gonna Take It, I Wanna Rock o Burn In Hell, y directamente se quedaron con la peña. Sobre todo cuando Snider logró el momento del festival, animando a la gente a corear el “Huevos con aceite” sobre su tema más conocido. Momentazo.

Y para grata sorpresa también el conciertazo que se marcaron Uriah Heep. Está claro que la baja de Alice Cooper fue un bajón, pero los sustitutos de última hora no defraudaron ni mucho menos. Dieron toda una lección de clase y saber hacer en un escenario, y dejaron un magnífico sabor de boca.

Ya sin fuerzas, nos retiramos del Sonisphere 2011, esperando que en próximas ediciones corrijan los errores, ya que la música es lo único que aquí ha estado a la altura.

https://lamanocornuda.files.wordpress.com/2011/08/george_harrison-_the_concert_for_bangladesh.jpg?w=298

El 1 de Agosto de 1971, George Harrison atendió a la petición de su amigo el músico bengalí Ravi Shankar, organizando un concierto en el Madison Square Garden de New York para recaudar fondos en ayuda del pueblo de Bangladesh, ante el desastre humanitario que estaba sucediendo allí.

En un tiempo record consiguió convencer y organizar a artistas de la talla de Eric Clapton, Bob Dylan, Ringo Starr, Billy Preston o Leon Russel para unir sus fuerzas por la causa, en el que resultó ser el primer concierto benéfico de la historia. Entre sus invitados estaban también John Lennon y Paul McCartney. El primero declinó la oferta porque su exigencia de que la dichosa Yoko Ono fuese invitada no fue atendida por Harrison, Y McCartney aludió como excusa que era muy pronto para una reunión de los Beatles. Sólo Ringo acudió a la llamada de su ex-compañero.

Con motivo del 40 aniversario de este evento, este fin de semana y hasta esta medianoche, se puede ver por streaming la película del concierto aquí, así como comprar una copia del cd/dvd/iTunes o hacer una donación a la fundación George Harrison, ligada a UNICEF, ya que después de tantos años, por desgracia la ayuda sigue siendo igual de necesaria en muchos lugares.

Todo el mundo sabe que los Beatles tenían dos líderes principales, de sobra conocidos y alabados. Sin embargo, a su sombra permanecía un verdadero gigante en todos los sentidos. En este concierto se puede comprobar, a través de su gesto de humanidad, y por supuesto de canciones tan grandes como While My Guitar Gently Wheeps, Here Comes the Sun, o Something.

Descansa en paz, George.

U2 llamaron así a su última gira mastodóntica, pero Mötley Crüe lo han llevado a otro nivel, con la nueva locura de Tommy Lee. En esta ocasión, su batería gira en un looping vertical, al que además invita a una persona del público para acompañarle en el viaje:

La parte mala es el cutre-sampler que utiliza como apoyo a su solo de batería. En eso, deja mucho que desear frente al pedazo de vídeo clásico de Wild Side:

Recuerdo cuando comencé a descubrir el Rock, el Heavy Metal, y en particular a Iron Maiden, siendo aún apenas un pre-adolescente. La magia de descubrir discos como The Number of the Beast o Live After Death, comprando las ediciones en vinilo con los precarios ahorros, es algo irrepetible. Pero viviendo en una esquina del norte, era impensable para mí poder ver en vivo a mis héroes, y si me hubiesen dicho entonces que podría hacerlo hasta 10 veces, no lo creería. Han pasado muchos años desde entonces, y he tenido la ocasión de verlos en los lugares más variopintos (A Coruña, Ourense, Madrid, Lisboa, Londres, Barcelona, Praga, Valencia… y ahora, Santiago de Chile).

Decía en mi post anterior que posiblemente este sería el más especial y espectacular, y efectivamente así fue. El mítico Estadio Nacional repleto, y la intensidad que añade el público sudamericano a estos eventos, junto con la espectacular puesta en escena, lo hizo un concierto histórico. Para más satisfacción, todo quedará reflejado en el DVD que se editará con las grabaciones que se hicieron entre Santiago y Buenos Aires.

Llegamos al Estadio Nacional durante la actuación de los teloneros Exodus, y conseguimos un buen sitio en la grada Andes, desde donde se podía ver y escuchar muy bien el concierto, además de la espectacularidad del estadio y la cancha que estaban ya casi llenos. Los thrashers californianos cumplieron con su papel de calentar al público, tocando sus temas más clásicos, como And then there where none, Bonded by Blood o Strike of the Beast, y claramente el cantante tenía aprendido el truco para animar al personal, ya que no paraba de incitar con el típico Chi! Chi! Chi! Le! Le! Le!, incluso con ya demasiada frecuencia.

Ya durante los preparativos técnicos para Maiden, la gente de Radio Futuro Chile desplegó una espectacular pancarta en lo alto del estadio, con el lema IRON MAIDEN, CHILE ES TU CASA, UP THE IRONS!, que ayudó para incrementar la sensación de momento grande para el público chileno. También pudimos observar el despliegue técnico para la grabación del DVD, con un helicóptero que estuvo sobrevolando un buen rato el estadio para hacer tomas aéreas, y sobre todo la cámara aérea teledirigida que estuvo toda la noche volando sobre la cancha. Precisamente Sam Dunn, el encargado de la filmación, salió al escenario antes del comienzo del concierto, para calentar el ambiente, preguntando a los chilenos si podían superar a los argentinos, a los que habían estado grabando hacía dos noches.

Finalmente, sonó la imprescindible Doctor Doctor de UFO, tras la cual se apagaron las luces, y con el rugido del público, dio inicio la intro Satellite 15, con un efectista juego de luces y un vídeo futurista en las pantallas, en el que aparecían distintas imágenes espaciales acompañando a un Bruce Dickinson recitando la odisea espacial con la que comienza el útimo album de la banda. Hay que admitir que la intro se llega a hacer larga, ya que toda la gente está esperando ansiosa la aparición de la banda en el escenario. Por fin, aparece Bruce con los últimos acordes, y explota la locura con The Final Frontier y El Dorado, los dos primeros temas del disco.

Tras la extensa gira Somewhere Back in Time, en la que descargaron todo su catálogo más clásico durante dos años, era obvio que este nuevo tour se basaría en temas más recientes, y más en particular en The Final Frontier, un disco que ha tenido una gran acogida, y del que sonaron 5 temas. Pero el setlist estuvo bastante squilibrado con los clásicos más necesarios, el primero de los cuales fue 2 Minutes to Midnight, con la que la cancha se volvió completamente loca. Un detalle que me llamó la atención en estos primeros 3 temas fue que Bruce recuperó, después de muchos años, su manejo del pie de micro, lanzandolo al aire como antaño y haciendo piruetas con él.

Hay que hacer mención aparte a la interpretación de The Talisman por parte de Bruce Dickinson. Hace mucho tiempo que ha quedado claro que su voz y su técnica está hoy día muy por encima de cómo lo hacía en los ’80 y ’90, donde literalmente acabó con su voz. Esta canción es un auténtico reto para un cantante, con unas serpenteantes melodías en tonos elevadísimos que podrían ser una perdición en directo. Pero aquí Bruce me dejó boquiabierto. Espectacular.

El concierto siguió con una hábil combinación de temas nuevos, clásicos y éxitos de la última era, como la épica Dance of Death, Blood Brothers o The Wicker Man, donde de nuevo fue increíble ver la cancha del Estadio Nacional saltar y hacer los coros finales:

En The Evil That Men Do hizo su aparición el Walking Eddie, que incluso se permitió el lujo de colgarse una guitarra y desafiar a los Three amigos:

Y por supuesto otro momento álgido siempre es la interpretación de Fear of the Dark, un tema que escenifica la perfectamente la comunión entre banda y público:

El clásico cierre con Iron Maiden nos trajo al Big Eddie, en este caso especialmente grande, que hizo su aparición tras la batería de Nicko, llenando amenazante toda la parte trasera del escenario. Tras la pausa, el final atronador con The Number of the Beast, Hallowed Be Thy Name y Running Free, terminaron de completar las 2 horas de concierto, cerrando una jornada histórica de Maiden en Chile, en su primera toma del Estadio Nacional.

Ahora queda esperar por el DVD, que será un auténtico regalo para los que estuvimos la noche del 10 de Abril en el Nacional.

Iron Maiden Concert Setlist at Estadio Nacional, Santiago on April 10, 2011 | setlist.fm.

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