Recuerdo cuando comencé a descubrir el Rock, el Heavy Metal, y en particular a Iron Maiden, siendo aún apenas un pre-adolescente. La magia de descubrir discos como The Number of the Beast o Live After Death, comprando las ediciones en vinilo con los precarios ahorros, es algo irrepetible. Pero viviendo en una esquina del norte, era impensable para mí poder ver en vivo a mis héroes, y si me hubiesen dicho entonces que podría hacerlo hasta 10 veces, no lo creería. Han pasado muchos años desde entonces, y he tenido la ocasión de verlos en los lugares más variopintos (A Coruña, Ourense, Madrid, Lisboa, Londres, Barcelona, Praga, Valencia… y ahora, Santiago de Chile).

Decía en mi post anterior que posiblemente este sería el más especial y espectacular, y efectivamente así fue. El mítico Estadio Nacional repleto, y la intensidad que añade el público sudamericano a estos eventos, junto con la espectacular puesta en escena, lo hizo un concierto histórico. Para más satisfacción, todo quedará reflejado en el DVD que se editará con las grabaciones que se hicieron entre Santiago y Buenos Aires.

Llegamos al Estadio Nacional durante la actuación de los teloneros Exodus, y conseguimos un buen sitio en la grada Andes, desde donde se podía ver y escuchar muy bien el concierto, además de la espectacularidad del estadio y la cancha que estaban ya casi llenos. Los thrashers californianos cumplieron con su papel de calentar al público, tocando sus temas más clásicos, como And then there where none, Bonded by Blood o Strike of the Beast, y claramente el cantante tenía aprendido el truco para animar al personal, ya que no paraba de incitar con el típico Chi! Chi! Chi! Le! Le! Le!, incluso con ya demasiada frecuencia.

Ya durante los preparativos técnicos para Maiden, la gente de Radio Futuro Chile desplegó una espectacular pancarta en lo alto del estadio, con el lema IRON MAIDEN, CHILE ES TU CASA, UP THE IRONS!, que ayudó para incrementar la sensación de momento grande para el público chileno. También pudimos observar el despliegue técnico para la grabación del DVD, con un helicóptero que estuvo sobrevolando un buen rato el estadio para hacer tomas aéreas, y sobre todo la cámara aérea teledirigida que estuvo toda la noche volando sobre la cancha. Precisamente Sam Dunn, el encargado de la filmación, salió al escenario antes del comienzo del concierto, para calentar el ambiente, preguntando a los chilenos si podían superar a los argentinos, a los que habían estado grabando hacía dos noches.

Finalmente, sonó la imprescindible Doctor Doctor de UFO, tras la cual se apagaron las luces, y con el rugido del público, dio inicio la intro Satellite 15, con un efectista juego de luces y un vídeo futurista en las pantallas, en el que aparecían distintas imágenes espaciales acompañando a un Bruce Dickinson recitando la odisea espacial con la que comienza el útimo album de la banda. Hay que admitir que la intro se llega a hacer larga, ya que toda la gente está esperando ansiosa la aparición de la banda en el escenario. Por fin, aparece Bruce con los últimos acordes, y explota la locura con The Final Frontier y El Dorado, los dos primeros temas del disco.

Tras la extensa gira Somewhere Back in Time, en la que descargaron todo su catálogo más clásico durante dos años, era obvio que este nuevo tour se basaría en temas más recientes, y más en particular en The Final Frontier, un disco que ha tenido una gran acogida, y del que sonaron 5 temas. Pero el setlist estuvo bastante squilibrado con los clásicos más necesarios, el primero de los cuales fue 2 Minutes to Midnight, con la que la cancha se volvió completamente loca. Un detalle que me llamó la atención en estos primeros 3 temas fue que Bruce recuperó, después de muchos años, su manejo del pie de micro, lanzandolo al aire como antaño y haciendo piruetas con él.

Hay que hacer mención aparte a la interpretación de The Talisman por parte de Bruce Dickinson. Hace mucho tiempo que ha quedado claro que su voz y su técnica está hoy día muy por encima de cómo lo hacía en los ’80 y ’90, donde literalmente acabó con su voz. Esta canción es un auténtico reto para un cantante, con unas serpenteantes melodías en tonos elevadísimos que podrían ser una perdición en directo. Pero aquí Bruce me dejó boquiabierto. Espectacular.

El concierto siguió con una hábil combinación de temas nuevos, clásicos y éxitos de la última era, como la épica Dance of Death, Blood Brothers o The Wicker Man, donde de nuevo fue increíble ver la cancha del Estadio Nacional saltar y hacer los coros finales:

En The Evil That Men Do hizo su aparición el Walking Eddie, que incluso se permitió el lujo de colgarse una guitarra y desafiar a los Three amigos:

Y por supuesto otro momento álgido siempre es la interpretación de Fear of the Dark, un tema que escenifica la perfectamente la comunión entre banda y público:

El clásico cierre con Iron Maiden nos trajo al Big Eddie, en este caso especialmente grande, que hizo su aparición tras la batería de Nicko, llenando amenazante toda la parte trasera del escenario. Tras la pausa, el final atronador con The Number of the Beast, Hallowed Be Thy Name y Running Free, terminaron de completar las 2 horas de concierto, cerrando una jornada histórica de Maiden en Chile, en su primera toma del Estadio Nacional.

Ahora queda esperar por el DVD, que será un auténtico regalo para los que estuvimos la noche del 10 de Abril en el Nacional.

Iron Maiden Concert Setlist at Estadio Nacional, Santiago on April 10, 2011 | setlist.fm.

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