Casi dos años después de que Faith No More nos hicieran felices con una de las reuniones más espectaculares que hemos vivido en los últimos años, el próximo domingo 5 de Diciembre se despiden definitivamente con un último concierto en Santiago de Chile. No puedo evitar tener un sentimiento amargo, no solo por la despedida, sino porque desde que se se supo de sus intenciones de cerrar su carrera en Santiago, tuve la esperanza de que una carambola me permitiese estar allí. Y no ha sido así por apenas 2 semanas, que rabia!

Menos mal que por lo menos pude asistir a la gira Second Coming en el reciente Sonisphere de Getafe, donde fueron los grandes triunfadores, arrasando incluso con la difícil tarea de tomar el escenario después de Slayer. Desde luego me saqué una espina clavada, después de la surrealista situación que viví en 2009: De vacaciones en Interlaken, un pueblecito de montaña de Suiza, me entero de que a las afueras del pueblo hay un macro-festival en el que los cabezas de cartel son Faith No More!!!  La desgracia fue que las entradas estaban agotadas. Desde entonces recé para que la gira pasase por España, lo cual al final sucedió.

Faith No More mantienen desde sus inicios una relación muy estrecha con Chile. Allí son auténticas estrellas, tanto que este va a ser el tercer concierto allí en esta gira. Tras los dos anteriores, que resultaron ser memorables, se inició una campaña desde Chile para pedirles que finalizasen el tour en Santiago, y al final las plegarias han sido escuchadas. Además, todo apunta a que se editará un DVD de la actuación.

La relación de amor con los chilenos comenzó en el lejano 1991, cuando el grupo, en medio de su gira de promoción del superventas The Real Thing, arrasaron literalmente el festival de la canción de Viña del Mar, un evento anual normalmente acostumbrado a sonidos más suaves. Unos Faith No More en plena explosión, ofrecieron una actuación que no dejó a nadie indiferente:

En 1995, en la gira de King For a Day… Fool For a Lifetime, se produjo el momento definitivo de unión entre el público chileno y Mike Patton. Y este fue a base de un intercambio de escupitajos que cualquier otro artista habría interpretado negativamente y posiblemente hubiese peligrado la actuación. Pero Patton es cualquier cosa menos un personaje “común”, y le dio la vuelta a la tortilla, como se puede ver:

En la primera actuación en Chile dentro del Second Coming Tour, en 2009, quedó demostrado que Patton no había olvidado la experiencia de los “pollos”, y aclaró que mejor actuar sin ellos, pero “tambien con los pollos, lo mismo…”. Esto le garantizó una nueva ducha salival. Genio y figura:

En 2009 volvieron una segunda vez para dar un concierto más multitudinario, como sin duda será el próximo domingo. Se despide una gran banda, que nunca prometió más de esta reunión que una gira, que ha resultado espectacular, y que nos deja con ganas de más por el increíble estado de forma que han demostrado. Entre el resto de temazos que descargarán por última vez, sonará sin duda en este último concierto este Evidence cantado en español:

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