Hoy hace 19 años que le perdimos. Recuerdo perfectamente aquel 24 de Noviembre de 1991. Todavía estaba en el colegio, y allí mismo me enteré de la noticia, no sabía nada sobre su estado. Fue un shock. Al volver a casa, me pasé toda la tarde escuchando a Queen con un nudo en la garganta, hasta romper a llorar con The Show Must Go On.

En mis viajes al extranjero siempre intento aprovechar para visitar lugares míticos del Rock. En mi primer viaje a Londres, uno de los primeros lugares que visité fue su mansión Garden Lodge en Logan Place. Y en mi reciente viaje a Suiza por supuesto pude visitar su hermosa estatua en Montreux, frente al lago Leman. Desde allí el gran Freddie mira al infinito recordándonos que siempre estará entre nosotros, porque nosotros siempre le recordaremos.

Nunca había sabido nada sobre sus últimos días, pero hoy de forma casual di con un relato estremecedor del sufrimiento que tuvo en sus últimos momentos. Qué gran injusticia. No debería ser así para alguien que hizo feliz a tanta gente a lo largo de su vida.

Como tú mismo dijiste: “The Bigger and the Best. In Everything“.

God Save The Queen.

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