Como era de esperar, tras el espectacular concierto de los Pink Tones atravieso mi particular etapa Pink Floyd, y entre otras cosas me ha apetecido recuperar el fantástico número 338 del Popu, dedicado a la banda. En él se cuentan muchas curiosidades de la historia del grupo como el reencuentro con Syd Barret en los estudios Abbey Road, la accidentada sesión fotográfica para la portada de Animals, y por supuesto las luchas internas, sobre todo entre Gilmour y Waters.

Una de las partes más fascinantes es la gestación de su obra definitiva, The Wall. Surgido principalmente de la cabeza de Roger Waters, éste album conceptual terminó por romper de una vez los lazos entre los miembros de la banda, sobre todo por la tiranía y la megalomanía de éste. Esta megalomanía se manifestó de forma más clara en la espectacular presentación en directo, cuyas proporciones desmesuradas hicieron que la gira se limitase únicamente a cuatro ciudades: Nueva York, Los Angeles, Londres y Dortmund. La representación, de corte profundamente teatral, presentaba a la banda detrás de un muro que se iba construyendo a lo largo del concierto, y que era destruído al final durante la interpretación de The Trial.

Uno de los pocos documentos en vídeo existentes es éste del 9 de Agosto de 1980 en el Memorial Sports Arena de Los Angeles:

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