[sonisphere-2010-4.jpg]

Los responsables del Sonisphere, el festival itinerante europeo nacido el año pasado, parecen haberse propuesto matar de placer a los seguidores metálicos del viejo continente. Además de anunciar la presencia de Iron Maiden y un espectacular cartel en Reino Unido y otros países (del que hablaremos en otro momento), su presentación en Polonia, Suiza o la República Checa hará realidad el sueño de los amantes del Thrash Metal, el subgénero del Heavy Metal que arrasó en los ’80. Ni más ni menos que Metallica, Slayer, Megadeth y Anthrax, los que son considerados los cuatro grandes del género, compartirán escenario en este festival, que además contará con otras guindas del calibre de Heaven & Hell o Motörhead, ni más ni menos.

Además, por el momento sólo se conoce la fecha española, en Barcelona el 10 de Julio, pero todo apunta a que incluirá al cuarteto de gigantes del Thrash. Está claro que ya tenemos ante nosotros uno de los eventos del año, y habrá que intentar aprovecharlo.

La época dorada del Thrash Metal cubre la década de los ’80, y tiene su origen principalmente en el área de San Francisco, donde surgieron las princiales bandas del género, como Metallica, Slayer, Megadeth, Testament o Exodus, entre muchas otras. Otros, como Anthrax y Over Kill, proceden de New York y New Jersey, respectivamente. La explosión del género a nivel mundial causó la aparición de otras escenas importantes en países como Alemania, con Kreator, Sodom o Tankard, o Brasil, con Sepultura.

http://jordanmunson.files.wordpress.com/2009/04/thrash_metal_holocaust_by_redalakchjpg.jpeg

Las influencias que llevaron al nacimiento del estilo son variadas. Por un lado, Black Sabbath y Judas Priest como precursores del Heavy Metal, y la llamada New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM), y por otro, la agresividad del Hardcore y el Punk, dieron lugar a un estilo crudo y agresivo, con complejos riffs de guitarra, solos adrenalínicos y voces desgarradas. Posteriormente daría lugar a otros subgéneros, como el Death Metal o el Black Metal, que han acabado ganando entidad por sí mismos.

El Thrash Metal gozó de una inmensa popularidad en esos años, en los cuales las cuatro bandas que nos ocupan editaron los que son considerados los cuatro álbumes primordiales del género: Master Of Puppets (1986), Reign In Blood (1986), Rust In Peace (1990) y Among The Living (1987). Precisamente Rust In Peace podría considerarse el último disco de Thrash Metal puro antes de que el género perdiese identidad propia y pasase al underground  con la llegada de los ’90. Gran parte de culpa, aparte de la aparición del Grunge que arrasó con todo, la tuvo la propia evolución de estas bandas y su adaptación a los nuevos tiempos. Esto es precisamente lo que tienen en común estos cuatro grandes. En mayor o menor medida,  los cuatro han evolucionado su sonido durante estos años, unas veces con más éxito que otras, pero llegarán a este encuentro tras una vuelta a sus orígenes, especialmente necesaria en el caso de Metallica.

Anthrax siempre representaron la cara más desenfadada del Thrash Metal, principalmente por su peculiar imagen clásica de los ’80, siempre en bermudas por las rodillas. Su etapa de mayor éxito fue la segunda mitad de los ’80, con Joey Belladonna al frente, y los albumes Spreading the Disease (1985), Among The Living (1987) y State of Euphoria (1988). En Persistence of Time (1990) ya se aprecia una evolución en su sonido que les conduciría al gran cambio que experimentarían a partir de entonces, con la sustitución de Belladonna por John Bush.

Como muestra de su etapa clásica, este Caught in a Mosh en directo, de su gira de 1987:

Década nueva, y nuevo cantante. Los de N.Y. supieron evolucionar como pocos hacia un Metal más adaptado a los tiempos, y el resultado de ello fue el buenísimo Sound of White Noise (1993). Bush hizo un gran trabajo y los siguientes álbumes mantuvieron el nivel, pero sin embargo el éxito masivo se había esfumado. Eran otros tiempos. Los últimos años han sido un poco confusos en la banda, con la forzada reunión con Belladonna para una gira en 2005 y la fallida incorporación de Dan Nelson. Finalmente, parece que están condenados a entenderse con Bush, que en 2009 ha vuelto a formar parte del grupo.

La canción más representativa de la etapa Bush es este Only de 1993:

Hablar de Megadeth es lo mismo que hablar de Dave Mustaine. Tras ser expulsado de Metallica, el rubio guitarrista volcó su ira en su nueva banda logrando un sonido propio, caracterizado por una mayor complejidad instrumental, con contínuos e intrincados solos de guitarra. Tras contínuos cambios de formación, alcanzó la estabilidad junto al virtuoso Marty Friedman, completando la exitosa trilogía Rust In Peace (1990), Countdown to Extintion (1992) y Youthanasia (1994).

Como muestra de esta etapa, este Holy Wars de 1990:

Entonces Mustaine trató de evolucionar, quizás buscando la misma senda del éxito que sus ex-compañeros de Metallica, y podría decirse que se estrelló en el intento. Tras nuevos cambios de formación e incluso un amago de abandono, en el nuevo milenio ha recuperado su sonido original, con álbumes como United Abominations (2007) y el reciente Endgame (2009), al que pertenece este Head Crusher:

Slayer representan el lado más brutal del Thrash Metal, y de los cuatro grandes son los que menos han variado su estilo en todos estos años. Siempre les gustó tratar los temas más oscuros, desde el satanismo en sus primeros tiempos, a la religión, la guerra o los asesinos en serie en la actualidad. En colaboración con Rick Rubin, grabaron el que posiblemente sea el album más brutal de todos los tiempos, Reign In Blood (1986), y los también esenciales South Of Heaven (1988) y Seasons in the Abyss (1990). El primero se abre con el tema Angel of Death, tema que desató una gran polémica en su momento por tratar acerca de Josef Mengele y los sucesos acaecidos en Austchwitz.

Slayer siempre han hecho gala de un directo bestial, y muestra de ello es este Raining Blood/Black Magic de 1991:

A pesar de que nunca variaron en exceso su sonido, sí que han tratado de actualizarlo en los últimos años, reduciendo su variante más Speed/Hardcore. Sin embargo, el retorno de Dave Lombardo en 2006 les ha devuelto a sus raíces, con los dos últimos Christ Illusion (2006) y World Painted Blood (2009). Al primero pertenece este Cult:

Metallica han sido siempre considerados los poseedores del cetro del Thrash Metal, y es evidente que son los que más seguidores tienen en todo el mundo. Completaron una década de los ’80 perfecta con sus cuatro álbumes esenciales Kill ‘em All (1983), Ride The Lightning (1984), Master Of Puppets (1986) y …And Justice for All (1988). Con el llamado Black Album (1991) alcanzaron el gran estrellato, pero al mismo tiempo iniciando su evolución musical que les alejó del Thrash.

Esta es una prueba del poderío de Metallica en 1989:

Pero tras el Black Album todo se torció. Aparecieron los cortes de pelo, la ropa fashion… y los malos álbumes. Algo nuevo para Metallica. La saga Load-Reload (1996-1997) no contentó a nadie, pero a pesar de ello seguían vendiendo millones de discos. Su status seguía siendo enorme. Así que continuaron con su empeño de echar por tierra su legado: Documentales patéticos, apariciones en la MTV junto a Avril Lavigne, y el peor disco posible, St. Anger (2003), consiguieron alejarles cada vez más de sus fans de toda la vida.

Pero en directo seguían siendo brutales, y sólo necesitaban un disco decente para reconciliarles con su público y con su historia. Y este fue Death Magnetic (2008). Un gran disco y una gran gira, que continúa todavía y seguirá en 2010, encabezando este espectacular festival de gigantes del Thash Metal.

Y como muestra de los Metallica actuales, este Broken, Beat & Scarred grabado en Mexico en 2009:

Anuncios