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Mi reciente viaje a Egipto me recordó inevitablemente esta faraónica obra con la que Iron Maiden ocuparon un lugar de honor entre los dioses del Heavy Metal. Al fin y al cabo, visitar el asombroso templo de Abu Simbel es como encontrarse ante la versión original de la portada del album, una de las más espectaculares de la banda, y de la historia de la música:

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El disco, editado el 3 de Septiembre 1984, supuso su consagración como banda puntera del Heavy Metal en los ’80, tras los discos The Number of the Beast y Piece of Mind, en los cuales la llegada de Bruce Dickinson había terminado de cuajar el inconfundible sonido Maiden. Es el primer disco en el que no hay cambios de formación en la banda, consolidándose su formación más clásica (Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith, Steve Harris, Nicko McBrain), y su etapa más creativa.

Certificado disco de platino, el album supuso un empujón en la carrera del grupo, llevándoles a su gira más extensa hasta el momento, el World Slavery Tour, que les llevó a dar 191 conciertos en 23 países durante 331 días. Esta gira además será recordada por haber supuesto la primera vez que una banda de Rock tocó en los países del este durante la guerra fría, algo que hoy puede sonar lejano, pero que en su momento fue todo un acontecimiento. También les llevó a participar en el primer y más mítico Rock in Río, compartiendo escenario ni más ni menos que con Queen, AC/DC y Ozzy Osbourne, entre otros.

El álbum, desde su portada y su tema título, y la posterior escenografía del World Slavery Tour, giran en torno a la temática del antiguo egipto, lo que lo rodea de una espectacularidad y misterio muy especiales. El escenario del tour incorporaba todos los detalles necesarios: decoración con jeroglíficos, sarcófagos, y por supuesto, un Eddie momificado que se presentaba más amenazante que nunca:

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Pero cada uno de los ocho temas del album tiene su entidad y su propia temática, así que hablemos un poco de cada uno de ellos:

Aces High (Harris)

Considerado por la inmensa mayoría de los fans de la doncella como el opener por antonomasia, este tema toca una vez más la temática de la guerra desde el punto de vista histórico, algo bastante recurrente en el repertorio Maiden. En concreto, trata sobre la perspectiva de un piloto de caza británico durante la II Guerra Mundial, concretamente en la “Battle of Britain”, la primera batalla aérea librada en dicha guerra, y que tuvo lugar entre el 10 de Julio y el 31 de Octubre de 1940.

Fue editado como segundo Single de Powerslave, y su videoclip nos muestra a la banda en acción, junto con imágenes de la gran guerra:

2 Minutes to Midnight (Smith, Dickinson)

Una vez más se aborda la temática de la guerra, pero esta vez desde el punto de vista político, y particularmente en la amenaza nuclear. El título de refiere al “Reloj del fin del mundo”, escalofriante símbolo de la guerra fría, que representa cuán cerca estaría el planeta de un hipotético holocausto nuclear (el cual estaría representado por la medianoche). Al parecer, este reloj estuvo a 2 minutos de medianoche en Septiembre de 1953, y desde entonces se ha alejado gracias a los avances en desarme nuclear.

Este fue el otro Single extraído del álbum, con su correspondiente videoclip:

Losfer Words (Big ‘Orra) (Harris)

Iron Maiden tuvieron querencia a los temas instrumentales en sus inicios, y este supone el cuarto y último que grabaron hasta el momento. El título simplemente representa, de manera deformada, la ausencia de palabras: “Lost for words”.

A falta de vídeo, aquí está esta interpretación del tema en vivo, grabada en el Hammersmith Odeon londinense:

Flash of the Blade (Dickinson)

Este tema deriva claramente de la afición de Bruce Dickinson por la esgrima, y trata sobre un espadachin que se entrena para poder vengar el asesinato de su familia. A pesar de ser un tema potente y poseer un gran estribillo y una virtuosa sección instrumental, nunca ha sido interpretado en directo por la banda.

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The Duellists (Harris)

Otro tema que trata de las peleas de espadas, en este caso basado en la película del mismo nombre de 1978 dirigida por Ridley Scott, acerca de la rivalidad entre dos oficiales franceses en la época de Napoleón.

El tema tiene una sección instrumental en la que las guitarras de Murray y Smith parecen dibujar el chocar de las espadas, en una brillante representación musical. Sin embargo, tampoco fue interpretado nunca en vivo.

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Back in the Village (Smith, Dickinson)

Este tema puede considerarse el sucesor de The Prisoner (The Number of the Beast), ya que trata sobre la serie televisiva británica The Prisoner. El lugar conocido como The Village es el escenario de dicha serie, y se trata de un lugar real, llamado Portmerion y localizado al norte de Gales.

Todo fan de Maiden reconocerá la secuencia en la que el protagonista exclama “I’m not a number! I’m a free man!”

Powerslave (Dickinson)

Se trata del tema central del disco, alrededor del cual gira toda la imaginería y atmósfera del mismo. Versa sobre un faraón egipcio que, ante la inminencia de su muerte, lamenta los límites de su poder. En el tema se alude a Osiris, dios del mundo de los muertos, y al Ojo de Horus, imagen primordial en la simbología egipcia.

En mi opinión es uno de los grandes temas de Maiden, con unos excepcionales solos, una atmósfera que casa perfectamente con la temática, y por supuesto era uno de los puntos álgidos de cada uno de los conciertos del World Slavery Tour:

Rime of the Ancient Mariner (Harris)

El tema que cierra el disco es también una de las obras cumbre de Iron Maiden. Muestra esencial del estilo compositivo de Steve Harris, marca el record de duración para un tema de la doncella: 13 minutos y medio. Está basado en el poema del mismo nombre del escritor inglés Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), que versa sobre la maldición que cae sobre un marinero tras matar un albatros en alta mar.

Al igual que Powerslave, la interpretación de este tema era uno de los momentos cumbre de los conciertos de la época. Por ello, su recuperación para la gira conmemorativa Somewhere Back in Time (2008-2009) fue uno de los grandes acontecimientos para todos los fans de la banda que no lo pudimos disfrutar en su momento. Un claro ejemplo de ello es esta espectacular interpretación en Chile en 2009, en la que podemos disfrutar además de su poética letra:

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