Hoy comienza la primera edición española de ese festival que se llama “Rock In Rio”, pero no se celebra en Brasil, y de Rock tiene más bien poco…

Este festival, que desde su primera edición allá en 1985 en el mítico estadio de Maracaná consituía una referencia mundial en cuanto a eventos musicales, se ha convertido en una marca registrada, y ha cruzado el charco, pasando primero por Lisboa y desembarcando ahora en Madrid. Y aquí, como no podía ser de toda manera, es donde lo han matado.

Por el escenario del Rock In Rio han pasado las bandas más potentes de las tres últimas décadas, lo cual hacía inevitable que cualquier fan del Rock de cualquier parte del mundo soñase con tenerlo en su ciudad. Pues bien, este año está aquí, y desde luego un servidor no tiene la menor intención de acercarse por allí. Sólo el anuncio de la presencia de Neil Young o Dylan hizo que me pensara por un momento pagar la elevada entrada, pero… ¿El canto del loco? ¿Alejandro Sanz? ¿Shakira? ¿Flamenco All-Stars? ¿Qué clase de cachondeo es este? ¡Qué país! Tenía que llegar aquí el Rock In Rio para que nos meásemos en su historia. La historia de un festival en el que bandas como Queen o Iron Maiden escribieron las páginas más bellas de sus carreras.

Está claro que los organizadores quieren dar un giro hacia otro tipo de público. Hacer que vayan matrimonios con sus hijos, la abuela y la cuñada que pasaba por allí, es mucho más rentable. Se venden más entradas. Y está bien, es su negocio. Pero, por favor, no nos lo quieran vender como un festival de Rock. Esto es otra cosa.

La cosa es más dramática si tenemos en cuenta el elenco de bandas que están visitando y visitarán el país este año dentro de festivales menos mediatizados pero más auténticos: Iron Maiden, Metallica, Judas Priest, Kiss, Deep Purple, Slayer, Thin Lizzy, Dio… y si nos queremos fijar en ofertas menos contundentes pero igual de dignas, ahí tenemos el Festival de Benicassim, entre otros. El lado bueno es que la oferta de festivales de Rock está más que vigente, pero desde luego el de Arganda del Rey no aporta nada en este sentido.

Siempre nos quedará la historia, y YouTube, que nos ayuda a recordar cuando éste festival reunía a los mejores:

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