En los últimos años parece que se ha puesto de moda que los grupos de Rock hagan su concierto con alguna orquesta. Bandas como Metallica, Scorpions o Kiss han sacado sus respectivos discos en directo, siguiendo la senda de aquel lejano Concerto for Group and Orchestra de Deep Purple en 1969. El resultado no siempre ha sido muy bueno, como en el caso de los californianos, que crearon un verdadero engendro, mezclando canciones como “Battery” o “Master of Puppets” con una orquesta filarmónica.

Y es que para hacer este tipo de cosas tienes que tener algo más que excentricidad y ganas de llamar la atención. Debes tener una idea clara de cómo fusionar ambos estilos, y tener el talento y las pelotas para llevarlo a cabo. Y de todo esto siempre estuvo sobrado Mr. Ritchie Blackmore.

En el album de Rainbow “Difficult To Cure” (1981) ya incluyó la canción de mismo nombre, una versión de la 9ª sinfonía de Beethoven pasada por el mástil de su guitarra. Un tema así merecía una interpretación en directo a su medida, y ésta pudo llevarse a cabo en la gira japonesa de la banda en 1984, donde el hombre de negro estuvo acompañado por la Orquesta Filarmónica de Tokio. El espectacular resultado quedó recogido para la posteridad en esta filmación en el mítico Budokan:

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